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miércoles, 9 de marzo de 2016

La Carta Natal






La Carta Natal es, sencillamente hablando, como una fotografía del cielo tomada desde el lugar y momento del nacimiento, esto lo puede entender hasta un niño de tres años. También se conoce como Natividad u Horóscopo, o "carta astral" en un ámbito más esotérico.

En estos últimos años con la expansión de las redes sociales a través de internet, se ha vuelto cada vez más frecuente obtener de forma gratuita el gráfico de la Carta Natal por medio de muchos sitios web en todos los idiomas. Entonces la persona interesada copia el gráfico obtenido (desconociendo generalmente los detalles técnicos astrológicos de su cálculo) y visita algún grupo o foro dedicado a debates de astrología pidiendo que alguien le interprete su significado. Incluso algunos sitios web ofrecen "informes gratuitos de cartas astrales" generados por ordenador, que no es más que una recopilación simple de los datos básicos de posiciones planetarias con las correspondientes especulaciones de sus significados listados uno tras otro en un generalizado y extenso informe de texto.

Mientras esto puede ser positivo para extender el interés popular por obtener y conocer el significado de la Carta Natal, puede resultar altamente perjudicial y nada productivo en resumidas cuentas para el consultante, pues sólamente un astrólogo profesional con años de experiencia, conocedor de toda la complejidad de detalles técnicos de cálculo astrológico a aplicar en cada caso, sabe cómo calcular una Carta Natal según los parámetros correctos; y si es necesario, aplicar las debidas rectificaciones a la misma. Pero, no sólo la propia Carta que se suele obtener gratuitamente online puede estar mal calculada, el principal riesgo es la interpretación que se hace de la misma.

Al igual que cuando nos hacen una compleja radiografía o cualquier otra prueba de escáner médico de una parte de nuestro cuerpo, esta necesita ser interpretada por un médico especialista teniendo en cuenta el historial médico del paciente en su conjunto. Son muchos los factores a considerar; como la edad, el estado de salud, el motivo por el que se realiza la radiografía, etc. Lo mismo ocurre con tu Carta Natal. Es como una radiografía de tu personalidad. Un mapa potencial de tu vida. Sólamente un astrólogo cualificado con años de experiencia puede interpretar tu Carta Natal, del mismo modo que la radiografía sólo puede ser interpretada por el médico, es necesario de una consulta astrológica para poder lograr una adecuada síntesis del significado de tu Carta Natal, y poder así obtener realmente la ayuda y orientación vital correcta que se busca.

Cuando una persona necesita asesoramiento de un/a astrólogo/a es por lo general porque necesita algún tipo de orientación en su vida, frecuentemente ante una circunstancia difícil cuya resolución no se ve clara y causa una profunda incertidumbre a la persona, que necesita resolver, ubicar en el contexto de su trayectoria vital para encontrarle el sentido y significado así cómo su más posible desenlace; o porque, simplemente, siente curiosidad por saber qué significa su Carta Natal con el objetivo de conocerse mejor a sí misma/o. Las causas que motivan una consulta astrológica son muy diversas pero son únicas dentro del ámbito de competencia de la astrología, y al igual que en medicina, el consultante necesita de un diagnóstico claro de su situación y un pronóstico objetivo de la misma.

Necesita de soluciones concretas que realmente le sirvan para algo, necesita de un/a profesional que se interese y preocupe por su situación y sea capaz de ofrecerle una síntesis de interpretación de su Carta Natal teniendo en cuenta las circunstancias vitales por las que atraviesa la persona, de modo que la persona pueda obtener consejo práctico y servirle de utilidad -puede ser necesario, por ejemplo, aplicar diferentes técnicas astrológicas que sólo el astrólogo conoce cuando está indicada su aplicación; y no sólo gráficos y textos contradictorios de interpretación generalizada que al final no sirven para nada. Son muchos los factores a considerar, y se requiere siempre de una interacción entre astróloga/o y consultante, de un verdadero trabajo que ningún programa informático o sitio web gratuito puede ofrecer, resultando estos últimos en una auténtica pérdida de tiempo, pues la Carta Natal no se puede interpretar por indicaciones aisladas del mismo modo que la radiografía de un brazo forma parte del cuerpo, una posición planetaria forma parte de un conjunto del cual debe extraerse su significado.

La Carta Natal es de carácter vitalicio. Su interpretación por un/a astrólogo/a profesional sólo se precisa una ÚNICA vez en la vida. Aparte están otras consultas astrológicas motivadas por otros acontecimientos a lo largo de nuestras vidas, pero lo que es la Carta Natal en sí misma, es una síntesis de interpretación única en la vida.

Aclarado lo que es La Carta Natal y la importancia de su correcta interpretación, paso 
a continuación a responder a las 3 preguntas más frecuentes que me han hecho a lo largo de mis años de práctica astrológica, tanto clientes como estudiantes de astrología, sobre La Carta Natal en sí misma. Parecen cuestiones muy simples pero suelen ser preguntas bastante recurrentes, por ello me ha parecido adecuado exponerlas aquí.

Probablemente, la más común de todas, sería la siguiente: 



¿Es necesario saber la hora exacta del nacimiento para poder obtener mi propia Carta Natal?

 

La respuesta es Sí. Para poder calcular tu carta necesito conocer aparte de tu fecha de nacimiento, la hora y minuto del nacimiento. En europa continental se puede obtener este dato de los registros civiles que guardan nuestros certificados de nacimiento. Estos datos, no obstante, suelen estar redondeados al cuarto o media hora siguiente. Así por ejemplo, si naciste a las 16:07 horas, lo habitual es que conste que naciste a las 16:15 o 16:30 horas de manera "oficial". En la mayoría de los casos esto no supone un problema y se puede proceder a un cálculo lo suficiente significativo de tu carta natal.

Ahora bien, en aquellos casos mucho menos frecuentes en los que resulte estrictamente necesario conocer el minuto exacto de nacimiento para poder determinar con precisión el Ascendente (el signo que se eleva por el horizonte en el momento del nacimiento) y se desconoce el dato del momento del nacimiento por cualquier motivo, o este es dudoso, eso no impide poder igualmente levantar una carta con la suficiente información para proceder a su interpretación. Esto es debido a que son las relaciones angulares entre los planetas que había aquel día en el cielo los factores más importantes y decisivos en la delineacion de la interpretación astrológica, y excepto la Luna es muy poco probable que los cambios en las posiciones de los demás planetas hayan variado considerablemente durante las horas anteriores o posteriores al momento del nacimiento.
      


La segunda pregunta más frecuente, suele ser la siguiente:


¿Es posible poder determinar mi futuro a través de mi Carta Natal?
 

La respuesta es No. Ese no es el objetivo de intepretación de la carta natal en sí misma. Nuestra carta nos proporciona información sobre nuestro carácter, sobre nuestros potenciales y nuestras debilidades, es una estructura que representa simbólicamente nuestro interior, es como ver tu personalidad reflejada en un dibujo, nos ayuda a conocernos mejor y a potenciar nuestros talentos así como corregir nuestros puntos más débiles. Para su intepretación es fundamental conocer la situación vital de la persona, pues la carta por sí misma no determina nuestro destino como si éste estuviera escrito en piedra, muy al contrario, nuestra carta natal es como un mapa de ruta que nos ayuda a encontrar nuestro mejor camino posible hacia nuestra completa realización personal.

Dicho esto, conviene aclarar que es sobre la base de la carta natal sobre la que se aplican diferentes técnicas astrológicas para predecir tendencias, eventos, analizar el desarrollo de periodos de crisis, etc.., por lo que si la pregunta fuese si la astrología es capaz de predecir el futuro, la respuesta sería moderadamente afirmativa, pues dependería de diversos factores a considerar dependiendo de qué es lo que se pretende predecir, y siempre teniendo en cuenta que al igual que la metereología o la medicina, la astrología no es tampoco una ciencia exacta en cuanto a su capacidad predictiva. Aún así, es posible predecir con una alta eficacia el desenlace de momentos complicados de nuestras vidas, determinar momentos más propicios que otros para determinados asuntos e incluso predecir sucesos en todos los niveles de nuestras vidas (como salud, trabajo, relaciones, etc..) de una forma significativamente acertada y confiable.

    
 

Y la tercera pregunta que me suelen hacer con más frecuencia es:

¿Realmente funciona?, es decir...
    


¿Es realmente posible conocer nuestro carácter por nuestra Carta Natal?


La respuesta es, definitivamente, un Sí rotundo. En mis más de 15 años de experiencia en consulta privada y en docencia, no me he encontrado jamás ni un sólo caso de error de interpretación cuando se disponía de una carta natal correctamente calculada. Ni un sólo caso. Mi interpretación de las cartas natales es, además, directa y clara, contundente. No caigo en contradicciones o afirmaciones "a medias" ni en interpretaciones imprecisas o ambiguas, algo más bien propio de estudiantes o amateurs que de profesionales experimentados. La experiencia te enseña a delinear con exactitud e ir al grano, profundizando lo necesario, pero sin perderse en medio de ello. Se tardan muchos años y se requiere de un talento innato para poder llegar a este nivel de interpretación digamos "magistral" de una carta natal, siendo en realidad muy pocos, los astrólogos que realmente lo consiguen.
 

Esto es debido a que la práctica de la astrología no se encuentra regulada en la sociedad occidental actual. Muchos dicen ser "astrólogos" cuando en realidad sólo unos pocos han recibido la necesaria formación académica para el desempeño de la profesión. Nos encontramos ante un negocio esotérico que mueve millones de euros anuales en todo el mundo, aprovechándose de la falta de información del público sobre la astrología, comúnmente asociada sobretodo en los paises latinos con prácticas esotéricas sin fundamento científico alguno, como la tirada de cartas del tarot, las lecturas de manos, la videncia, etcétera. Sobre esta situación tan desorganizada en la que se encuentra incardinada la astrología profesional en estos momentos escribiré en mi próximo post, que estará dedicado a la actual generación de Plutón en Capricornio.

Ms. Tricia Arias. Astróloga.



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lunes, 29 de febrero de 2016

Práctica Astrológica



La práctica astrológica se encuentra actualmente en un estado de cambio constante dependiente de una amplia diversidad de escuelas, culturas, ideologías, religiones, grupos, filosofías, personas, ideas... y de paso, porque no decirlo también, intereses económicos de toda índole.
    

En esta desordenada situación donde las costumbres, prácticas y teorías astrológicas son tan diversas como versátiles, resulta muy contradictorio y nada uniforme la práctica astrológica pues se ve sometida constantemente a una multitud de escrutinios desde incontables perspectivas, que no ayuda, en mi opinión, a consensuar una práctica astrológica que resulte realmente útil y eficaz para la persona que verdaderamente necesita de legítima ayuda astrológica profesional.

¿Te imaginas a tu médico ofreciéndote un tratamiento propio de la época medieval? ¡Por supuesto que no! Si bien, los principios pueden no haber variado demasiado, sí lo han hecho las técnicas y los tratamientos terapeúticos.

Lo mismo ocurre en astrología, si bien los principios no han cambiado demasiado, sí lo han hecho las técnicas y los procedimientos a aplicar. Sin embargo, la mayoría de la práctica astrológica actual se ha vuelto más introspectiva y psicológica que pragmática y realmente útil en su aplicación, encontrándose sumida en un profundo letargo oscurecido por la tendencia esotérica de muchos de sus practicantes, especialmente en los países hispano-latinos, incapaces en muchos casos de separar la historia de la metodología astrológica de su práctica actual, y ésto en su mayor parte es debido a la inexistencia de una formación académica reglada.

La astrología es fundamentalmente una ciencia del tiempo. Como ciencia la astrología es progresiva, no incremental, esto quiere decir que evoluciona pero conserva, no descarta elementos válidos del pasado; así por ejemplo tan efectivos y funcionales resultan algunos cronocratores usados en el siglo II como el método de Liberación Zodiacal derivado del trabajo del astrólogo Vettius Valens, como las direcciones primarias topocéntricas, un método derivado del trabajo de varios investigadores durante el siglo XX. Aquellos elementos (conceptos, sistemas, etc) que sin embargo no resultan ya efectivos o han sido superados con el avance del conocimiento moderno, se van sustituyendo por otros nuevos. En esta categoría científica entraría también la medicina. Por el contrario, y al revés, las ciencias incrementales descartan automáticamente y de manera definitiva todo conocimiento anterior, sobre la base del cual se van reconstruyendo continuadamente, impidiendo así el uso y desarrollo independiente de elementos y sistemas pasados. La mayoría de las ciencias derivadas de la tecnología moderna entran en esta clasificación.

La astrología no es un sistema de creencias esotérico y cerrado. Está en continuo avance como cualquier otra ciencia moderna, de hecho los más recientes avances en astrología se produjeron todavía en el siglo pasado y las investigaciones continúan en diversos campos de su teoría y aplicación en la actualidad. Debido además a la inminente expansión de la presencia humana en otros planetas de nuestro Sistema Solar, no cabe duda alguna de que el siglo XXI marcará un punto de inflexión sin precedente en la historia de la astrología, lo que muy posiblemente derive en una nueva especialidad astrológica no conocida hasta el momento. Quedan lagunas todavía por aclarar, al igual que en tantas otras ciencias ocurre lo mismo. No existe ninguna disciplina científica que esté terminada, completada y clausurada, donde hay ciencia hay potencial de conocimiento en constante expansión, y la astrología ha sido considerada una ciencia durante casi toda la historia, como lo sigue siendo considerada por los conocedores de la misma en la actualidad.

Todavía no se ha descubierto (o establecido por unanimidad dentro de la comunidad astrológica moderna) cual es el planeta regente de Tauro por ejemplo, que para cada vez más astrólogos por afinidad sería la Tierra, pero que muy posiblemente esto no se logre asimilar hasta que no nos movamos a otro planeta de nuestro Sistema Solar y veamos a la Tierra desde otra perspectiva. Tampoco hay consenso sobre cómo integrar en la interpretación y pronóstico astrológico moderno (natal y mundano) planetas como Sedna que se encuentran dentro de los límites de nuestro Sistema Solar y que han sido recientemente descubiertos. Algunas técnicas astrológicas modernas como la ciclo*astro*carto*grafía están todavía en desarrollo, mientras múltiples estudios e investigaciones en distintos campos astrológicos se están llevando a cabo, en especial en el campo de la astrología predictiva. Y es que precisamente al igual que todavía no se ha descubierto la cura para el cáncer o el sida, suelo poner la medicina como ejemplo comparativo debido a la larga tradición histórica de influencia entre ambas ciencias.

Cuando una persona solicita la orientación de un astrólogo, lo que necesita es ayuda concreta y determinada para la situación o circunstancia que motiva la consulta. Necesita de un diagnóstico y un pronóstico objetivos, del mismo modo que cuando acude a una consulta médica. No salir de la consulta más confundida/o de lo que estaba cuando entró. Veo a demasiados colegas practicando una astrología relativa, muy poco concreta y nada enfocada a soluciones prácticas, imbuidos por toda la corriente psicológica relativista actual, que desde diferentes ideologías ofrecen a sus consultantes mucha información pero muy contradictoria y muy poco conclusiva, de la cual soy muy crítica pues no ayuda a la persona afligida a solucionar nada concreto.

Muchos de estos amateurs de astrología (autodenominados "astrólogos" ante la falta de una regulación oficial de la profesión) que se ofrecen a interpretar Cartas Natales se han "formado" a base de leerse textos aleatorios de autores dispersos en su mayoría de la época medieval, es decir, de una época en la que se consideraba que la Tierra era plana y se creía que sólo existían únicamente cinco planetas más dos luminarias, el Sol y la Luna. En un contexto histórico en el cual la práctica astrológica giraba en torno principalmente a la interpretación de Cartas Horarias, se han creado una visión cerrada de la astrología como filosofía hermética que usan en pleno siglo XXI para interpretar Cartas Natales 
aplicando para ello una metodología inadecuada, muchos de ellos mismos se denominan así mismos como "astrólogos tradicionales o clásicos" cuando no existe en realidad tal separación dentro de la continuidad evolutiva de la ciencia astrológica, pues esto sería como si un médico se denominase a sí mismo "médico medieval o clásico" y únicamente practicase métodos curativos de aquella época como las sangrías para tratar a sus pacientes, simplemente absurdo. Por ejemplo, el uso de las dignidades esenciales (domicilios, exaltaciones y demás) si bien tienen cierta importancia en la interpretación de una Carta Horaria, son absolutamente irrelevantes en la interpretación de una Carta Natal (objetivo principal de estudio en el contexto histórico actual) en la cual se aplica una metodología completamente distinta. En estos casos no sólo la metodología aplicada es errónea sino también toda la base en la cual se fundamenta, lo que resulta en una práctica astrológica muy poco ética y sumamente irresponsable.
 
Es frecuente y no menos sorprendente, que bastantes practicantes de astrología la hayan llegado a descubrir ya bien entrada la edad adulta tras haber sufrido algún tipo de trauma existencial o por cualquier otra circunstancia vital. Entonces creen que la astrología es la respuesta a todo y les abre un nuevo mundo alternativo bajo cuyo prisma su vida encuentra sentido. Muchos de ellos suelen incluso dejar sus anteriores profesiones para volcarse de lleno en la astrología, aunque son muy pocos los que cursan estudios en centros de enseñanza reconocidos dentro de la comunidad astrológica  para obtener un mínimo de acreditación en la materia. Es muy común que cuando leemos los currículums de la mayoría de estos astrólogos veamos que suelen presentarse asímismos como licenciados en otras materias completamente ajenas a la astrología, y despues incluyan un breve comentario diciendo que les apasiona la astrología y en realidad se dedican a ello, o algo similar, como de manera subordinada a otros títulos profesionales. Siempre me ha sorprendido mucho ver cómo estos practicantes anteponen otros títulos o diplomaturas sin llegar ni siquiera a disponer de una cualificación mínima en astrología. Pues siempre he considerado que lo lógico por normal es anteponer una formación académica acreditada en astrología como lo primero a mostrar si lo que se pretende es dar clases o consultas astrológicas. Resulta muy incongruente decir "soy licenciado en informática" pero "me dedico a la medicina". En el caso de la astrología es igual de contradictorio no tener la formación adecuada para poder ejercerla, y por este motivo el intrusismo profesional que sufre la práctica astrológica es desproporcionadamente mucho más alto y desolador que en cualquier otra profesión que también requiera de estudios superiores de rango universitario.


Toda práctica astrológica seria debe incluir el estudio de las estrellas fijas, sin embargo recientes encuestas llevadas a cabo en los últimos años en foros de temática astrológica revelan que sólamente un 40 por ciento de los astrólogos usan las estrellas fijas en su trabajo. Y, lo que es todavía más alarmante, sólo el 10 por ciento de los mismos aplica la metodología correcta original (star parans) para analizar las posiciones estelares en sus verdaderas posiciones celestes, sin proyectarlas sobre la eclíptica, que es la trayectoria aparente de otra estrella, el Sol, vista desde la Tierra. Esta proyección distorsiona no sólo la posición real de las estrellas sino que anula sus propias voces tratando de convertirlas al lenguaje solar, alterando así su marco de referencia natural. Aquellos otros que sólamente usan los planetas pero se olvidan de las estrellas posiblemente sería más adecuado que se denominen planetólogos en vez de astrólogos, siendo éstos últimos quienes originalmente se interesaron por las estrellas mucho tiempo antes que por los planetas.

Otro síntoma de la decadencia de la práctica astrológica seria la vemos en otros campos que no guardan relación ninguna con la astrología, pero que intentan influenciarla. Últimamente se ha puesto de moda el surgimiento por ejemplo de la llamada "astrologia queer" basada en la ideología de género. Se trata de una hipótesis surgida de numerosos equívocos y manipulaciones incluyendo falsificación de datos, sin ninguna base científica, por eso se llama ideología. Esta ideología se fue permeando sigilosamente en las ciencias sociales durante las pasadas décadas y ahora intenta incrustrarse también en el ámbito astrológico. Para un "astrólogo queer" las mujeres también pueden ser de Marte y los hombres de Venus, llegando incluso a convertir a planetas como Eris en icono lésbico o a Urano como icono gay. Para ellos el Sol y la Luna no existen en su significado tradicional sino que estas luminarias supuestamente son dos extremos de una escala de tonos grises entre ambas polaridades, masculina y femenina, sin que deban tenerse en cuenta por su propio significado astrológico original.


En definitiva, tras muchos años de práctica astrológica me parece incuestionable la responsabilidad que todo astrólogo tiene con su consultante; el propósito de la consulta astrológica es poder ayudar a quien legítimamente lo necesita, de manera que no es posible mediante ninguna otra disciplina, de forma útil, objetiva y práctica, realista y coherente con la astrología actual del siglo XXI. Es lo que al fin y al cabo, hace única la consulta astrológica.

Ms. Tricia Arias. Astróloga.
     


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Bienvenida

Tricia Arias
¡Hola! Bienvenida/o a mi blog de astrología, a través del cual iré publicando entradas "post-progresivas" que seguro te van a resultar muy interesantes, tanto si estás interesada/o en el arte y ciencia de la Astrología como si eres estudiante o astróloga/o profesional.

Mi larga experiencia como astróloga y mi continuo criterio propio que me hace siempre cuestionarlo todo, me ha llevado a lo largo de los años a conclusiones muy esclarecedoras sobre la práctica de la astrología y su verdad intrínseca. Iré exponiendo algunas de esas conclusiones a través de este blog, que espero se vaya convirtiendo poco a poco en un medio de expansión de conocimiento y comunicación entre nosotros.
 

Desde ya quiero decirte que me encantaría ser tu astróloga personal y asesorarte a lo largo de tu trayectoria vital.
 

Puedes contactar conmigo cuando así lo desees y para mí será un verdadero placer conocerte. Asímismo también puedes seguirme a través de mi página personal de Facebook y también a través de mi página de Reportes Astrológicos.

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¡Que tengas un estupendo dia o una fabulosa noche bajo las estrellas!
 

Ms. Tricia Arias. Astróloga.

E-mail: astro@postpro.net